Carta del consejero delegado



Hemos logrado cumplir con todos nuestros objetivos, a pesar de que el entorno económico en 2009 ha sido más desfavorable que el inicialmente previsto.

La cifra de ventas ascendió a 2.513 M€ en 2009 creciendo un 6%, en línea con el objetivo propuesto. La contratación creció un 5% hasta alcanzar los 2.697 M€, lo que supone un 7% más que las ventas del periodo y un crecimiento del 6% en la cartera de pedidos, que se eleva a 2.579 M€, superando holgadamente los objetivos marcados a comienzos de año.

El resultado de explotación (EBIT) alcanzó los 285 M€, un 6% superior al de 2008. Conviene destacar que, en un ejercicio marcado por una creciente presión competitiva y tensiones en los precios, Indra ha conseguido mantener el margen EBIT en el 11,4%; en términos similares a los del ejercicio precedente y muy por encima de la media del sector. El resultado atribuible creció un 7%, hasta los 196 M€.

El cash-flow operativo alcanzó la cifra de 338 M€, con un incremento del 9% en relación al ejercicio precedente.

Respecto a la posición financiera, a cierre de 2009 la deuda neta fue de 135 M€ (0,4 veces EBITDA e inferior en un 10% a la de 2008), habiendo hecho efectivo durante el ejercicio un dividendo ordinario por valor de 99 M€, cuantía sensiblemente superior a los 80M€ de 2008.

Todo ello resulta especialmente significativo en un momento de contracción económica y financiera como el actual. El capital circulante neto se situó al cierre en 80 días de ventas, que aunque superior al del año anterior, ha mejorado significativamente respecto a nuestras previsiones.

Las ventas internacionales han sido el motor de crecimiento y de la positiva evolución de la compañía. Los mercados internacionales (36% de las ventas) han crecido un 11% frente al 3% del mercado doméstico. Latinoamérica y Norte de Africa, junto con algunos países del sudeste asiático (China, India y Filipinas), han crecido a ritmos muy significativos, poniendo de manifiesto la fortaleza y competitividad de nuestra oferta de soluciones y servicios.

El proceso de globalización de nuestras actividades, por tanto, sigue su marcha a buen ritmo, de acuerdo con lo previsto: la actividad en Latinoamérica se ha desarrollado muy positivamente y la actividad internacional, con carácter general en todos los mercados, y de forma muy destacada, en Transporte y Tráfico, ha incrementado la contratación y la cartera de pedidos apreciablemente.

La tendencia hacia la externalización y hacia la concentración de proveedores ha permitido a Indra ganar cuota de mercado consolidando las relaciones comerciales con nuestros principales clientes, lo que se ha visto reflejado en el crecimiento del 13% en el segmento de Servicios. La contratación de servicios para los sectores de Telecomunicaciones y Media, Energía y de Servicios Financieros ha sido especialmente relevante.

En Soluciones el crecimiento se ha situado en el 2%. Merece la pena destacar los proyectos ganados en los ámbitos de gestión de tráfico aéreo (i.e.: China, Túnez y Perú) y en servicios financieros, en el que los sistemas de gestión de riesgos y el core asegurador han tenido un comportamiento muy positivo. Los sistemas para la gestión eficiente de las administraciones públicas, la sanidad y el control y automatización de las redes de energía han logrado referencias destacadas en los mercados internacionales.

Por mercados verticales conviene destacar el alto crecimiento de Transporte y Tráfico (+15%) y de Telecomunicaciones y Media (+11%), así como la buena evolución de los mercados de Servicios Financieros (+7%) y de Administraciones Públicas y Sanidad (+5%). Los mercados de Energía e Industria y de Seguridad y Defensa han conseguido mantener su nivel de ventas durante el ejercicio gracias a su actividad comercial internacional.

Para este año esperamos un entorno económico general y sectorial dominado por una fuerte atonía y con similar presión competitiva, particularmente en el mercado español y especialmente en los segmentos de demanda institucional. No obstante, confiamos en que la fortaleza de la cartera de pedidos y las relevantes oportunidades comerciales generadas en los mercados internacionales nos permitan seguir creciendo en contratación y ventas.

Así, para el ejercicio 2010 hemos vuelto a establecer objetivos exigentes. Esperamos aumentar las ventas entre el 2% y el 4%, incrementar la contratación por encima del 5% y mantener un margen EBIT ordinario en torno al 11,4%. El mercado internacional será, un año más, nuestro motor de crecimiento.

Estamos convencidos de que el desarrollo internacional y la aceleración del proceso de globalización son clave para nuestro proyecto de futuro. En estos últimos ejercicios hemos sentado bases sólidas para alcanzar estos objetivos exigentes. Nunca como hoy, hemos dispuesto de una cartera de pedidos, de una posición en clientes líderes y de una marca tan amplia y potente.

La rentabilidad sigue siendo una prioridad para nuestra compañía. Como venimos haciendo en los últimos ejercicios, aplicaremos este año las medidas necesarias para mantener una alta eficiencia operativa y productividad mediante mejoras en los procesos y estricto control y gestión de costes.

Consecuentemente, 2010 será un año en el que prestemos una especial atención a la mejora de los procesos de la compañía y, más en concreto, a la gestión de riesgos, el control de las operaciones y a la gestión del talento.

La evolución que está experimentando la tecnología está generando nuevas oportunidades de negocio a medio plazo para desarrollar soluciones digitales que doten de inteligencia a las infraestructuras. Las infraestructuras inteligentes, digitalizadas, sensorizadas e interconectadas van a servir de base para transformar radicalmente los modelos de negocio y crear cadenas de valor cada vez más globales en sectores como la energía, el transporte o la sanidad. Por ello, esperamos que la demanda de soluciones se vea impulsada por la necesidad de las organizaciones de reforzar sus ventajas competitivas digitalizando ampliamente su infraestructura y definiendo nuevos modos de trabajar basados en las potencialidades que ofrecen las infraestructuras inteligentes.

Por otra parte, la externalización de servicios o procesos de negocio no es sólo una herramienta clave para reducir costes sino que dota a las empresas e instituciones de la capacidad para acceder a innovaciones tecnológicas que les permitan aflorar ventajas competitivas, diferenciarse y mejorar su competitividad. Es por ello que prevemos una continuidad en el crecimiento del negocio de servicios.

La innovación permanente y disponer de una oferta completa y de valor son los ejes de nuestra estrategia comercial. Por ello vamos a continuar desarrollando nuevas iniciativas que aumenten la competitividad de nuestra oferta, que nos sitúen más cerca del cliente y que mejoren nuestra capacidad de respuesta a sus necesidades y, con ello nuestra posición competitiva.

En este sentido, la actividad de I+D sigue dando sus frutos en la creación de soluciones capaces de competir globalmente. Tal es el caso, por ejemplo, de nuestra plataforma aseguradora o de nuestras soluciones de sanidad y energía, entre otras.

Indra nació con una gran ambición: desarrollar soluciones y servicios de valor añadido para los clientes más exigentes en cualquier lugar del mundo. Sin su confianza no lo lograríamos. A nuestros clientes debemos el mayor reconocimiento y nuestro compromiso para seguir poniendo a su disposición una oferta plenamente adaptada a sus demandas. Es el talento de nuestros profesionales el que nos permite responder a estas exigencias y reforzar con ello nuestra capacidad para continuar creciendo.

Nuestro futuro vendrá determinado por nuestra capacidad para seguir perseverando y profundizando en los cuatro vectores que he mencionado: evolución y desarrollo de nuestra oferta con fuerte contenido tecnológico, captación y retención del mejor talento; mantenimiento y reforzamiento de la posición en un número creciente de clientes líderes y con proyectos empresariales de alcance; y creciente desarrollo y presencia global.

En Indra estamos convencidos de que, una vez más, sabremos estar a la altura de las exigencias del momento actual.

Regino Moranchel
Consejero delegado